miércoles, 26 de octubre de 2011

Hoy, orgullosa digo que estoy triste. Porque quiero decir que en algún momento conocí la felicidad.

 Espero equivocarme, pero creo que a veces la frase "todo pasa por algo" es para convencernos de que siempre tenemos suerte. O de que todo los que nos pasa tiene su lado bueno. Y hoy creo que no siempre es así- En muchas momentos de la vida perdemos, y a veces es lo que más queremos, lo que nos hacía feliz, nuestra razón para sonreír. Y mierda que me pregunto, ¿Para qué mierda me paso todo esto? ¿Por qué a mí?.
Y si, fue difícil contestarlo pero lo logré, y sé que gracias a todo lo que pasé en algún momento fui feliz. Ahora sé lo que es la felicidad, levantarse con ganas a absolutamente todo, sonreír todo el día sin ninguna explicación, tener esa alegría contagiosa que todo el mundo te envidia, saber que en algún lado a alguien le esta pasando lo mismo gracias a vos. Eso es exactamente la felicidad. Recordando todo y pensando en lo que viví, no lo niego, las lagrimas se escapan, pero también aparece una sonrisa porque sé que fue real, porque lo viví y fue lo más hermoso que pudo pasar. 
Y si en ese momento sentí todo eso, si realmente fui feliz ¿Me puedo atrever a decir que no valió la pena? 
Y la solución, no es el olvido, al contrario el recuerdo. Guardarme cada momento, cada sonrisa, cada lagrima de alegría, cada beso y abrazo y ser feliz porque pasó y no llorar porque terminó. 
Pero hay una trampa tan grande en esto... que es la esperanza. Porque es algo que nadie controla, que por más de que sea un granito de arena perdura siempre. Pero como todos dicen, es lo último que se pierde y por algo será- Nunca nadie sabe que es lo que se viene, pero tampoco desperdiciar la vida por ese granito de esperanza. Sino vivir conviviendo con ella. 


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